¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.
Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa.
El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto.
Una ilusión eterna, o por lo menos que renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de ser una realidad.
El que puede prescindir del ser amado puede prescindir de todo.
Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.
Es difícil crear ideas y fácil crear palabras; de ahí el éxito de los filósofos.
La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.
Los caprichos pueden ser perdonados, pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.
La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.