La opinión de toda una multitud es siempre más creíble que la de una minoría.
A veces, el silencio es la peor mentira.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
El amor compadece, y compadece más cuanto más ama.
Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros.
No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita; y soporta luego la ingratitud.
La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.
Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.