Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.
La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.
La paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia.
Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad.