La moral es la ciencia por excelencia; es el arte de vivir bien y de ser dichoso.
Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.
Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.
Los que poseen el espíritu de discernimiento saben cuanta diferencia puede mediar entre dos palabras parecidas, según los lugares y las circunstancias que las acompañen.
Sólo conviene la mediocridad. Esto lo ha establecido la pluralidad, y muerde a cualquiera que se escapa de ella por alguna parte.
No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere.
¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.
El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende.