Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos.
La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.
Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.
Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él.
No hay cosa que haga más daño a una nación como el que la gente astuta pase por inteligente.
Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.
La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.
La antigüedad del tiempo es la juventud del mundo.
El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador.