Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.
No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe...
El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos.
La verdadera universidad de hoy en día es una colección de libros.
El libro gobierna a los hombres y es el maestro del porvenir.
Me gusta extraviarme a mí mismo a través de otras mentes. Cuando no estoy pensando, estoy leyendo. Soy incapaz de sentarme y ponerme a pensar. Los libros piensan por mí.
Cuanto más crece nuestro conocimiento de los buenos libros, tanto más disminuye el círculo de los hombres cuya compañía nos resulta ingrata.
Un buen libro es patrimonio de todo el mundo.
Siempre llevo dos libros en el bolsillo, uno para leer y otro para escribir en él.