De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
Un padre es un tesoro, un hermano es un consuelo: un amigo es ambos.
Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo.
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.
El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
La peor decisión es la indecisión.
La ociosidad camina con tanta lentitud, que todos los vicios la alcanzan.