Cuando dejo de ser lo que soy, me convierto en lo que podría ser.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.
El interés es la rueda principal de la máquina del mundo.
El ejemplo es una lección que todos los hombres pueden leer.
La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre.
Toda lágrima enseña a los mortales una verdad.
En resumidas cuentas, en este mundo, cada cual consigue lo que se merece. Pero sólo quienes alcanzan el éxito lo reconocen.
Latoso es el que nos quita la soledad y no nos da compañía.
Para hacer ejercicio, pasee con alguien que le acompañe de buen grado, preferentemente un perro.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Pan con pan, comida de tontos.
La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.
Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada.
La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.