Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes.
Es falso que se haya hecho fortuna, cuando no se sabe disfrutarla.
La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.
Si el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá.
Es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla.
Lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas.
No sé por qué estamos aquí, pero estoy completamente seguro de que no es para divertirnos.
¡Que enmudezcan nuestras lenguas y empiecen a hablar las manos!
No existe el pecado y no existe la virtud. Solo hay lo que la gente hace.
La soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
Una pizca de probabilidad tiene tanto valor como una libra de quizá.
Veo los peligros de la vida presente; peligro en el mar, peligro en la tierra y peligro en los falsos hermanos.
Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.
Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales, y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios.
Hay mucha gente en el mundo, pero todavía hay más rostros, pues cada uno tiene varios.