El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para que se vive.
Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaros sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestra guisa.
Nadie puede censurar o condenar a otro, porque nadie conoce perfectamente al otro.
La sombra no existe; lo que tu llamas sombra es la luz que no ves.
No se puede razonar con los fanáticos. Hay que ser más fuerte que ellos.
Cuando más grande es vuestra gloria, más cerca estáis de vuestra declinación.
Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
Sepan que olvidar lo malo también es tener memoria.
Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, entonces ¿Quién soy?.
Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.
La mejor estructura no garantizará los resultados ni el rendimiento. Pero la estructura equivocada es una garantía de fracaso.
La escuela es del Estado, la paga el Estado y eso quiere decir que es de todos, los listos y los tontos, los aplicados y los vagos. Todos tienen derecho a recibir una buena educación.
Dejemos a los envidiosos la tarea de proferir injurias y a los necios la de contestarlas.
Los débiles no luchan. Los más fuertes quizás luchen una hora. Los que aún son más fuertes, luchan unos años. Pero los más fuertes de todos, luchan toda su vida, éstos son los indispensables.
Cuando la lucha de un hombre comienza dentro de sí, ese hombre vale algo.