El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro.
Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.
La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden conservarse en las citas.
Escribe una historia corta cada semana. Es totalmente imposible escribir 52 malas historias seguidas.
Leed mucho, pero no muchas cosas.
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.
Me gusta extraviarme a mí mismo a través de otras mentes. Cuando no estoy pensando, estoy leyendo. Soy incapaz de sentarme y ponerme a pensar. Los libros piensan por mí.
Cuanto más crece nuestro conocimiento de los buenos libros, tanto más disminuye el círculo de los hombres cuya compañía nos resulta ingrata.
Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.
Un buen libro es patrimonio de todo el mundo.
El vino siembra poesía en los corazones.
Escribir para mí no es una profesión, ni siquiera una vocación. Es una manera de estar en el mundo.
Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar.
Leer lo es todo. La lectura me hace sentir que he logrado algo, he aprendido algo, que soy mejor persona.
Siempre llevo dos libros en el bolsillo, uno para leer y otro para escribir en él.