El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.
¡Siendo de dos una tristeza, ya no es tristeza, es alegría!
El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.
La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria.
Amar: cambiar de casa el alma.
Creo que el odio es un sentimiento que sólo puede existir en ausencia de toda inteligencia.
Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor.
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
Las infidelidades se perdonan, pero no se olvidan jamás.
La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.
Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona.
Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.
La alegría es pena que se disimula; sobre la tierra no hay más que dolores.
No me arrepiento de nada. El que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente miserable.
Con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza.