El tiempo no duerme los grandes dolores, pero sí los adormece.
La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.
No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.
Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.
Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
Hay que juzgar los sentimientos por los actos, más que por las palabras.
El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.
Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.
El más poderoso hechizo para ser amado es amar.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.
Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.
El Amor es el significado ultimado de todo lo que nos rodea. No es un simple sentimiento, es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación.
Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.